¡Salvajada en el barrio Jonathan González! Mujer le vacía el ojo a un caponero de un botellazo

MANAGUA — En un hecho de extrema violencia e intolerancia registrado en las afueras de un establecimiento nocturno de la capital, un abnegado caponero perdió por completo su ojo izquierdo tras ser salvajemente agredido con un envase de vidrio por una mujer en el barrio Jonathan González, en Managua.
Ataque sorpresivo fuera de bar
La víctima del sangriento ataque fue identificada como José Ignacio Mora González, de oficio conductor de mototaxi (caponero).
El trágico suceso ocurrió a las 6:20 de la tarde del pasado domingo, en las afueras del bar «La Chelita», ubicado en el barrio Jonathan González. En ese momento, José Ignacio se encontraba en compañía de su cónyuge y de un hijo comprando unas alitas de pollo.
Reclamo infundado y brutal botellazo
De acuerdo con el testimonio brindado por el infortunado ciudadano, la agresora, identificada como Yahaira Alaníz, se encontraba tomando licor dentro del bar cuando repentinamente salió con una botella en mano a insultarlo con improperios y vulgaridades, recriminándole infundadamente que su mujer mantenía conversaciones por chat con la pareja de ella.

«Le dije que se calmara porque andaba con mi hijo, y el dueño del bar la calmó», relató la víctima. Sin embargo, fuera de sí, la mujer reingresó de inmediato al negocio para tomar otro envase de vidrio y, sin mediar más palabras, se lo descargó con furia directamente en el rostro.
Pérdida total de la visión e intervención policial
El brutal impacto le causó severas heridas en la cara que derivaron en la pérdida total de su ojo izquierdo, según consta en la epicrisis médica emitida por el Centro Nacional de Oftalmología, donde estuvo hospitalizado desde el pasado lunes hasta el jueves que recibió el alta médica.
Tras el cobarde ataque, las autoridades de la Policía Nacional actuaron con celeridad y procedieron al día siguiente a la retención de Yahaira Alaníz. La procesada deberá responder formalmente ante las autoridades judiciales por el delito de lesiones gravísimas, según lo estipulado en el Código Procesal Penal.

