¡Tragedia total en Rivas! Muere motociclista y se convierte en la segunda víctima de accidente provocado por estadounidense ebrio

La tragedia vial ocurrida en el departamento de Rivas ha cobrado una segunda vida humana, dejando luto y profundo dolor en una familia nicaragüense. A las tres de la madrugada de este miércoles, el motociclista Marlon Leonel Velásquez Oviedo, de 37 años de edad, se rindió ante la muerte en la sala de urgencias del Hospital Gaspar García Laviana, tras no soportar las severas lesiones sufridas en un brutal accidente de tránsito.
Nueve horas de diferencia entre ambas muertes
El trágico suceso se registró la tarde del martes sobre la carretera hacia San Juan del Sur, propiamente frente a la cancha comunitaria de la comarca La Virgen. En el lugar, la motocicleta marca Raybar, matrícula RI 11936, en la que viajaba Marlon Leonel junto a su padre de crianza, Julio César Hernández Vivas, de 59 años, fue violentamente embestida por una camioneta color negro, placas M 120-052.
Producto de la violenta colisión, ambos ciudadanos resultaron con múltiples traumas y lesiones de extrema gravedad, por lo que fueron trasladados de urgencia al centro hospitalario de la ciudad de Rivas. Don Julio César Hernández falleció pocos minutos después de ingresar al centro asistencial, mientras que su hijo de crianza, Marlon Velásquez, batalló por su vida durante nueve horas antes de confirmarse su lamentable deceso la madrugada de este miércoles.

Regresaban de pescar a su hogar
Se conoció que ambas víctimas eran habitantes del barrio Carlos Aguilar, en la ciudad de Rivas, donde se dedicaban al comercio de diversos productos. Al momento de la tragedia, padre e hijo regresaban rumbo a su vivienda tras haber disfrutado de una jornada de pesca en las costas de San Juan del Sur.
Prueba de alcoholímetro confirmó grave ebriedad
Las autoridades de la Policía Nacional se presentaron de inmediato a la escena del accidente para realizar los peritajes correspondientes y proceder a la detención del conductor de la camioneta, el ciudadano estadounidense Christopher Wayne Gates. Al realizarle la prueba de alcoholemia, el dispositivo confirmó que el norteamericano conducía con 1.70 gramos de alcohol por litro de sangre, circulando en completo estado de ebriedad al momento de desencadenar la tragedia.

