¡Pesadilla de película! Deportan a nicaragüense por error a la República Centroafricana tras cita con ICE

Un insólito, dramático y desesperante laberinto legal enfrenta el ciudadano nicaragüense Luis Carlos Mendoza Santamaría, terminó siendo deportado por las autoridades migratorias de los Estados Unidos con destino a la ciudad de Bangui, en la República Centroafricana. El nica fue enviado de forma inexplicable a un país ubicado en el corazón del continente africano, a miles de kilómetros de su patria de origen, y con el cual no posee absolutamente ningún vínculo familiar, legal o cultural.
Detención fulminante en una cita de rutina
La pesadilla de Mendoza Santamaría comenzó de forma sorpresiva cuando se presentó a una cita obligatoria de rutina para el registro de huellas dactilares ante el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés). En ese preciso lugar, los agentes federales procedieron a arrestarlo de manera inmediata para dar inicio a un apresurado proceso de expulsión del territorio norteamericano.
Incomunicado y sin pasaporte en un entorno hostil
Desde su encierro en el continente africano, el connacional denunció públicamente que supuestamente contaba con un estatus de protección legal emitido por el gobierno de los Estados Unidos. Asimismo, Mendoza Santamaría relató con angustia que las autoridades estadounidenses lo enviaron a África sin portar su pasaporte físico y bajo engaños, ya que en ningún momento le notificaron cuál era su destino de viaje.
Actualmente, el nicaragüense se encuentra desamparado en un entorno geográfico completamente desconocido, donde le resulta imposible comunicarse con las personas de su entorno debido a las infranqueables barreras idiomáticas.
La versión de las autoridades estadounidenses
Por su parte, los voceros de las agencias de inmigración de los Estados Unidos mantuvieron una postura inflexible ante la denuncia. Las autoridades norteamericanas aseguraron que el nicaragüense contaba con una orden definitiva de expulsión emitida por un juez competente y aclararon que las declaraciones del detenido sobre un supuesto estatus legal o migratorio que lo protegiera de la deportación eran completamente falsas.
En este momento, Luis Carlos Mendoza Santamaría permanece retenido bajo estricta custodia policial en una celda de la ciudad de Bangui. Sumido en una profunda incertidumbre, el pinolero teme constantemente por su integridad física mientras intenta buscar con desesperación una asistencia consular o legal de emergencia que le permita salir de la compleja encrucijada en la que ha quedado atrapado en África.

