TECHO alerta sobre la grave crisis de como viven los exiliados nicaragüenses en Costa Rica

El 47,3% de los refugiados de origen nicaragüense que se encuentra en Costa Rica, que ingresaron a esa nación después de la rebelión social del 2018, no tienen como pagar el alquiler de una vivienda, por eso viven con algún familiar, amigos o les han dado algún lugar. El 44,2% alquila y paga desde 10.000 colones ($20 dólares aproximadamente) hasta 205.000 colones (US$370) por el lugar donde habitan, siendo un promedio de 100.000 colones (US$180). El 3% restante vive en la calle, en algún otro lugar.

Esta es una de las revelaciones más dramáticas del censo de “Personas Migrantes en Asentamientos Populares en San José”, llevado a cabo por la organización internacional TECHO en 24 asentamientos populares en San José y presentado por Marcela Alvarado Montero, Directora Ejecutiva de URBARIUM.

“A partir de los resultados obtenidos, es necesario visibilizar y evidenciar que esta situación debe tener un sentido de urgencia en Costa Rica, pues desde una perspectiva institucional” ya que los nicaragüenses viven una situación de emergencia del “hábitat en la que se encuentran nuestros hermanos y hermanas nicaragüenses. Y si no damos respuesta inmediata esto provocará un crecimiento en la pobreza, mayor porcentaje de desempleo, decrecimiento económico y un incremento en el porcentaje de desigualdad y exclusión social”, agrega la conclusión del censo, detalla Trinchera de la Noticia.

El estudio señala que el 83% de los refugiados declara que al momento de llegar a Costa Rica contaba con alguien que los recibiera, ya sea familiar o alguna amistad (65,5% y 17,6% respectivamente).

En comparación con las condiciones de las viviendas donde habitan, el 58,2% vive en hacinamiento, el 30,9% no posee ventilación natural, el 27,3% no cuenta con condiciones higiénicas mínimas y el 5,5% comparte inodoros y baños con más de 20 personas.