Si OEA aplica la Carta Democrática a Nicaragua el Organismo se mantendrá observando crisis

Si los países de la Organización de Estados Americanos (OEA) aplican la Carta Democrática al dictador sandinista Daniel Ortega, y Nicaragua queda suspendida, este importante foro latinoamericano no se retirará del país, dicen fuentes oficiales.

De ocurrir esta situación “cualquier Estado Miembro o el Secretario General podrá solicitar la convocatoria inmediata del Consejo Permanente para realizar una apreciación colectiva de la situación y adoptar las decisiones que estime conveniente”, señala dicho artículo.

Esto último ha venido siendo cumplido por la OEA. El Consejo Permanente nombró a un Grupo de Trabajo sobre el país, ha hecho “las gestiones diplomáticas necesarias, incluidos los buenos oficios, para promover la normalización de la institucionalidad democrática”.

Otras acciones a tomar en este aspecto hacen inminente la aplicación de este artículo al régimen de Ortega.

Juan Sebastián Chamorro, miembro de la Alianza Cívica afirmó que sería un error aplicar la Carta Democrática al país porque dejaría las presiones sobre el régimen. Al respecto, el artículo 21 dice que cuando el Estado Miembro “que hubiera sido objeto de suspensión”, la OEA “deberá continuar observando el cumplimiento de sus obligaciones como miembro de la Organización, en particular en materia de derechos humanos”.

“Adoptada la decisión de suspender a un gobierno, la Organización mantendrá sus gestiones diplomáticas para el restablecimiento de la democracia en el Estado Miembro afectado”, indica el artículo mencionado por Chamorro.

A su vez, el artículo 22 manifiesta que “Una vez superada la situación que motivó la suspensión, cualquier Estado Miembro o el Secretario General podrá proponer a la Asamblea General el levantamiento de la suspensión”.