Sandinistas destruyen Santuario de Santa Rita de Casia en Teustepe y queman reliquia de 250 años

La Pastoral de Liturgia se encuentra con dolor y lanzó condenas, reproches, y deplora el acto tan hórrido que ofende nuevamente a la Santa Madre Iglesia que peregrina en la parroquia San Martín de Porres (al ser territorio parroquial) y en la Parroquia Santa Rita.

Tipos desconocidos prendieron en llamas el lugar de las apariciones de la Patrona de Teustepe Santa Rita de Casia y abogada de las causas imposibles, nuevamente la Santa Madre Iglesia ha sido herida por el enemigo infernal que quiere callar la voz profética de los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua y del clero, particularmente de su reverencia Don Guillermo Blandón, denuncia la pastoral.

“Suplicamos a todos nuestros laicos continuar en oración a Dios y a la Virgen y en este oramos a los patrones de ambas parroquias San Martín de Porres y Santa Rita de Casia para que por su gloriosa intercesión, el cielo obre en misericordia y derribe del Trono a los poderosos y haga valer su Santo Brazo”, agrega la denuncia.

“Hoy más que nunca LA PRIMERA QUE QUIERE LA PAZ ES LA IGLESIA y eleva su voz clamando justicia por tantos desaciertos e inclemencias que ocurre en nuestra patria que revestidos de las fuerzas satánicas la han emprendido en lucha vertical contra Dios en el Santísimo contra la Virgen y en las imágenes de los principales patronos de las parroquias esta no es una lucha contra seres físicos sino contra seres espirituales; como en el exorcismo de San Miguel Arcángel decimos: “HE AQUÍ LA CRUZ DE CRISTO UHID PODERES SATÁNICOS… por tanto, maldito dragón y toda legión diabólica, te conjuramos por Dios vivo, por Dios verdadero, por Dios santo, deja de dañar a la Iglesia y de poner trabas a su libertad. Huye Satanás, inventor y maestro de toda falacia, enemigo de la salvación de los hombres. Retrocede ante Cristo”. Santa Rita de Cássia y San Martín de Porres rueguen por sus parroquias”, concluye el comunicado.

Días atrás el régimen sandinista giró la orden para ubicar una bomba incendiaria para destruir la imagen de la Sangre de Cristo, afirman denunciantes católicos a EL INFORME.