Papa Francisco envía mensaje sobre destrucción de imagen de la Sangre de Cristo por fuerzas sandinistas

El Papa Francisco se pronunció ayer domingo en la Plaza San Pedro su cercanía con el pueblo de Nicaragua en su tradicional oración dominical, después de un ataque a la catedral en la capital, Managua.

“Pienso al pueblo de Nicaragua que sufre por el atentado a la Catedral de Managua donde ha estado muy dañada, casi destruida, la imagen muy venerada de Cristo que ha acompañado y sostenido durante los siglos la vida del pueblo fiel”, dijo el Papa.

En este tema, el Santo Padre expresó: “queridos hermanos nicaragüenses, les soy cercano y rezo por ustedes”.

Este es “un acto de profanación totalmente condenable, por lo que debemos permanecer en constante oración para derrotar a las fuerzas malignas”, expresó la Arquidiócesis de Managua en un comunicado.

En la capilla está el Santísimo en su sagrario, y la consagrada y venerada imagen de la Sangre de Cristo, de casi 400 años de antigüedad y ante la cual San Juan Pablo II se arrodilló en su segunda visita a la ciudad en febrero de 1996.

Recientemente, se han producido otros ataques contra capillas en Nicaragua.

El más reciente es el ocurrido el 29 de julio, cuando desconocidos profanaron con “saña y odio” la capilla de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en el municipio de Nindirí, en Masaya.