Oacnudh y CIDH en alerta ante aumento de la represión de la dictadura sandinista a ciudadanos

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh) y expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) alertaron sobre el aumento de la violencia en Nicaragua.

En un primer reporte mensual de seguimiento a la situación de derechos humanos en el país centroamericano, la Oacnudh denunció que no ha observado ninguna mejora en la situación de los derechos humanos y ha detectado un marcado incremento en el hostigamiento, intimidación y criminalización contra las manifestaciones antigubernamentales y los defensores de derechos humanos.

El informe del organismo, a cargo de la expresidenta chilena Michelle Bachelet, resume un monitoreo realizado del 1º al 30 de septiembre desde Panamá, donde se instaló la misión de la Oacnudh acreditada en Nicaragua para investigar la situación de derechos humanos, tras ser expulsada por el presidente Daniel Ortega el 31 de agosto.

Antes de ser despedida, la organización recomendó al gobierno cesar los ataques y la criminalización contra manifestantes y defensores de derechos humanos, desarmar a los grupos parapoliciales y poner en libertad a las personas aprehendidas de forma arbitraria.

El informe también cuestionó el trato a los detenidos, las violaciones al debido proceso, la situación de quienes huyen de Nicaragua y la contracción económica que impacta negativamente sobre los derechos al trabajo, a la seguridad social, a la salud y a la alimentación.