Integrantes de la OEA sin admirar al régimen sandinista la liberación de reos políticos

Más bien lo consideran parte de un proceso, además jamás fueron liberados solo excarcelados

La Organización de Estados Americanos, OEA, nuevamente hizo saber sobre su preocupación ante la crisis de Nicaragua a cuyo gobierno hizo el llamado a llegar a una pronta salida pacífica, el retorno al diálogo, y la salida de los presos políticos. Durante la sesión del Consejo Permanente, con la presidencia del representante estadounidense Carlos Trujillo, la demanda mayoría al dictador sandinista es que no haya más represión y tome acciones de buena fe en la mesa de negociaciones.

La presidenta del Grupo de Trabajo para Nicaragua, nombrado en 2018, Jennifer May Loten, detalló su informe número cuatro sobre la crisis en este país centroamericano, dejando clara la falta de voluntad del régimen para lograr compromisos y cumplirlos.

La Fundación para el Debido Proceso también realizó la denuncia sobre la violación de los derechos básicos de los presos. “La mayoría de manifestantes siguen encarcelados y las libertades de la población siguen siendo coartada y los derechos humanos siguen en peligro”, manifestó Daniel Cerqueira.

Manuel Orozco, integrante de la organización Diálogo Interamericano, dijo en el pleno del Consejo que “las actuales negociaciones entre las partes en Nicaragua se encuentran prácticamente en un empate técnico” y que “el gobierno debería estar cumpliendo los compromisos pactados”.

“En este momento hay un estancamiento de las negociaciones en Nicaragua y las noticias de la liberación de algunos prisioneros, obedece a asuntos de transaccionalidad y no en base a acuerdos logrados por las partes a través del diálogo”, expresó Orozco.

Indicó que unos 70 mil nicaragüenses se encuentran exiliados en Costa Rica y pidió a la OEA “trabajar en la garantía de cumplimiento de los acuerdos negociados” de igual forma como pedir la revisión de la ley que criminaliza las protestas.

“La población tiene claro que tiene prohibido hacer protestas, y la independencia de los poderes del estado es prácticamente inexistente porque todo es controlado por el Estado, prácticamente Nicaragua es un país con partido único. El país ha estado controlado por un contexto de poca gobernabilidad democrática, y a eso se suma un fuerte contexto de corrupción a nivel de la familia en el poder”, agregó Orozco.

“La opinión pública quiere una salida sin violencia y esta es la desventaja más grande, ante el nivel de represión que vive el país”, dijo el especialista.

El régimen sandinista mantiene presas todavía a más de 700 personas, se le señala de haber asesinado casi 700 personas, además de casi 2 mil civiles desaparecidos. Estos reportes lo hacen organizaciones de derechos humanos nacionales e internacionales.