Hacen denuncia pública contra profesar de física en Jalapa por acosar a estudiantes de secundaria

Circula una denuncia pública hecha por la ciudadana Norma Betanco en contra el Maestro de física Edwin Acuña, del Instituto Nacional Alejandro Ramos Turcios, del Municipio de Jalapa, en donde revelan chat bastante atrevido en contra de menor de edad, por razones obvias no compartimos sus datos.

Todavía el Maestro Edwin Acuña no hace ninguna aclaración al respecto, compartimos la denuncia pública realizada…

Denuncia pública:

“Desgraciadamente en Nicaragua las mujeres y más las niñas cuando son víctimas de acoso sexual, no tienen la garantía de protección que la ley debe proporcionar. Últimamente por falta de justicia, se recurre a las redes al menos, para que la gente conozca a los acosadores y violadores sean quienes sean, pastores, políticos, abogados, Doctores, sacerdotes etc…

En ésta ocasión denunciamos el acoso sexual que sufre una alumna de 5to año, por parte del Maestro de física Edwin Acuña, del Instituto Nacional Alejandro Ramos Turcios, del Municipio de Jalapa.

En reiteradas ocasiones dicho Maestro expresó vulgarmente a la alumna su atractivo físico, no conforme, ejerció tocamiento morboso y amenazas con aplazar la materia.

La alumna hizo del conocimiento de la directora su situación, pero sólo expresó que «hablaría con el profe». Sabemos que no pasará a más, teniendo en cuenta, que la sub directora, es hermana del maestro en mención.

El acoso sexual tiene que ver con el uso de lenguaje del tipo sexual, subido de tono, o el conocido doble sentido que va dirigido con mala intención.

Un profesor que tenga una conversación con alumnas de 13 a 17 años, y ésta derive en un tema morboso, sexual, que no siempre es explicito, y perturba a la persona, ya forma parte del acoso sexual, más cuando es de forma consecutiva, es decir constante.

En el caso de tocamientos indebidos, se da cuando cualquier persona adulta, en las escuelas o en otros lugares, toca cualquier parte pudorosa de un menor o cualquier otra víctima, y no lo hace por casualidad ni por las circunstancias sino con mala intención. “La víctima tiene una sensación de que algo no está bien.

Valientes aquellas mujeres que se atreven a romper el silencio ante una justicia ciega, sorda y muda.

Esperemos que no haya ensañamiento contra la víctima, de ser así, seguiremos denunciando a quienes abusan de su poder como docentes”, señala el denunciante.