Fatal situación económica en el sector cafetalero nicaragüense en estos momentos

La economía cafetalera de Nicaragua que se encuentra en un 65% de las manos de productores con menos de cinco manzanas de cultivo, se encuentra en un grave riesgo por la baja de precios en los mercados internacionales, el aumento en los costos internos de los insumos, los incrementos en los impuestos y la falta de financiamiento bancario, informa Trinchera de la Noticia.

El abandono de las fincas sumado a una drástica caída en la inversión cultural ha iniciado y esto ha impactado no solo en los pronósticos de cosecha para el período 2019-2020 sino también en los cálculos del desempleo, miseria y efecto social en el la vida del agro.

Una información del sector caficultor alertó que a los productores, sobre todo los pequeños y medianos, se les hace prácticamente imposible mantener el gasto en la fumigación contra las principales amenazas -broca y roya- y en la normal aplicación de abono a las plantas.

Se estima que en el país existen 260,000 manzanas de café sembradas, cada una de estas tiene un promedio de 3,200 plantas en producción. Lo normal, lo que se acostumbra en el país, es que el productor llegue a consumir 20 quintales de abono (10 del llamado completo y 10 quintales de urea) al año por cada manzana.

El promedio del costo actual del quintal de ambos productos, vitales para lograr los niveles de producción por manzana, se encuentra entre los C$950 y C$1,000.

Por lo general, la banca privada y las grandes casas acopiadoras, pero sobre todo los primeros, cuentan con un crédito flexible para que los agricultores financien las labores culturales del café.