Ex mano derecha de Ortega envía carta donde afirma que caída de Nicolás Maduro afectará mucho a la dictadura sandinista

El todavía magistrado del Poder Judicial, a pesar de supuestamente “traicionar” a su partido FSLN y que la Asamblea Nacional todavía no acepta su renuncia, Rafael Solís Cerda, manifestó en un extenso análisis enviado ayer lunes por correo electrónico que la inminente caída del presidente Nicolás Maduro es una de las razones que hace presión al dictador Daniel Ortega a dar pasos para volver a comenzar el diálogo nacional.

«La posible caída de Nicolás Maduro en los próximos días en Venezuela de una u otra forma traerá consecuencias directas sobre Nicaragua», afirmó Solís en una carta de cuatro páginas que lleva su firma junto a un paréntesis con la palabra «exiliado».

«Tal como dije en mi carta (de renuncia en enero) por tratarse de juicios políticos, la mayoría de ellos con acusaciones sin fundamento o en todo caso, hechos ocurridos en el marco de una rebelión popular, la respuesta debe ser política y lo más práctico es que se declaren nulos todos y cada uno de los juicios políticos, ya que las nulidades cuando son absolutas, se pueden decretar de oficio en cualquier estado del juicio, máxime que en estos casos los juicios están en los tribunales de apelación, salas penales y porque todavía no han llegado a la Sala Penal de la CSJ», comenta Solís.

El primer factor citado por Solís Cerda es la eventual caída del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, que provocaría consecuencias nefastas sobre Nicaragua, independientemente que su salida sea violenta o pacífica, la segunda vendría a ser una fuerte presión internacional.

«En segundo lugar está la presión internacional de las últimas semanas que se traduce en la llegada de la delegación norteamericana, la invitación que el mismo Ortega hizo a la OEA; las resoluciones de los organismos creados por esa misma institución para retomar la ruta electoral y la importante creación del Grupo de Trabajo sobre Nicaragua, sumado a las resoluciones de la CIDH y del Grupo de Interdisciplinario de Expertos, así como la firma de la Nica Act, la aprobación de sanciones a funcionarios nacionales y de la Carta Democrática.}», dice en parte el análisis del magistrado Solís Cerda.

«La caída estrepitosa de la economía, con un 4% de decrecimiento del PIB en el 2018 y proyecciones de hasta de un 10% para el 2019, «sin contar con un presupuesto fiscal sin ningún respaldo de recaudación segura; la cantidad de empresas que están cerrando; la fuga continua de capitales; la reducción total a cero de la inversión extranjera directa y la posible quiebra de bancos en el futuro, sin mencionar las dos empresas de créditos, Credifactor y Financial Capital, que están vendiendo hasta sus propiedades para poder hacerle frente a sus compromisos con quienes invirtieron también afectarían duramente al país y al régimen”, dice.

Agrega que «está bien claro para el Gobierno que ni la suma de las exportaciones, el ingreso de remesas familiares, las reservas del Banco Central, o lo poco que queda en las exportaciones de Zona Franca, será suficiente para evitar el derrumbe económico del país, a pesar de sumar esto a la reforma fiscal o a los cien millones de dólares conseguidos en China».

«El cierre de los descréditos por parte de los bancos afectará seriamente a la exportación de los productos tradicionales de Nicaragua y de los no tradicionales y la severa contracción del crédito terminará por ocasionar la quiebra de los importadores de bienes comerciales, industriales y por su puesto de bienes de uso y de consumo, salvo tal vez los alimentos y las medicinas», expresa.