Estudiantes: Se burlaron de los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo durante todo el día

Estudiantes se burlan del dictador y la vice dictadora, también de la hija de ambos

Decenas de estudiantes realizaron sátiras al dictador Daniel Ortega, y a su esposa, la vice dictadora Rosario Murillo, en referencia a la crisis social, política y de derechos humanos que atraviesa el país desde abril de 2018.

Los estudiantes que integran la Coordinadora Universitaria por la Democracia y la Justicia (CUDJ) se concentraron en un hotel de Managua donde realizaron mofas de la pareja presidencial, así como de la feria de moda “Nicaragua Diseña”, que dirige Camila Ortega Murillo, hija de Ortega y Murillo.

La razón de esa manifestación de protesta, que era llamada “Un Güegüense en dictadura”, es hacer “mofa de un sistema corrupto, asesino y dictatorial que predomina incluso dentro de los recintos universitarios”, según explicaron los organizadores.

“A un Güegüense en dictadura, no hay ley mordaza que lo calle”, señalaron, en alusión a la recién aprobada ley Especial de Ciberdelitos, que castiga con cárcel, entre otros, a quien haciendo uso de las tecnologías de la información y la comunicación “atormente, hostigue, humille, insulte, denigre u otro tipo de conducta que afecte la estabilidad psicológica o emocional” de la persona.

En la actividad, los estudiantes también hicieron parodia del evento de moda “Nicaragua Diseña”, que se inaugura el viernes y lo bautizaron como “Resistencia Diseña” y simularon una pasarela en la que desfilaron “El traje de la hipocresía”, “El moclín”, entre otros, alusivos a la clase política nicaragüense.

Ortega y Murillo fueron los principales personajes políticos de esta burla

Los personajes principales de la parodia fueron Ortega y Murillo, a quienes estuvieron imitando en sus vestimentas y sus discursos.

Los miembros de la CUDJ, que en su mayoría escondieron sus rostros con máscaras, indicaron que la “marcha de la burla” obedece a que “desde tiempos remotos la risa ha sido fundamental para expresar nuestra inconformidad mediante expresiones artísticas que satirizan el escenario político en Nicaragua”.

Por lo que bailar, cantar y actuar es “una reinvindicación en la lucha por la libertad de expresión, de movilización y de prensa”, ya que “el arte por sí mismo es libertad de conciencia en el ser humano”, agregaron.

“Este derroche anual de arte y cultura inició en las calles de León”, 90 kilómetros al noroeste de Managua, en octubre de 2018 “y ahora tres años después seguimos en resistencia para dignificar nuestro lema: ¡Sonreír es resistir!”, según explicaron.