EE.UU. acusa a Venezuela de pagar envíos de gasolina de Irán con oro

En los últimos meses, a pesar de las restricciones impuestas por Washington, varios petroleros procedentes de Irán han llegado a Venezuela. Su carga ha servido para paliar la falta de combustible en el país sudamericano

El enviado especial de Estados Unidos para Venezuela, Elliott Abrams, aseguró el martes que al gobierno en disputa de Venezuela usa oro de las reservas nacionales y también extraído del Arco Minero para pagar por los envíos de gasolina de Irán al país.

En una audiencia ante el comité de Relaciones Exteriores del Senado, Abrams dijo que EE.UU. ha visto movimiento de oro hacia el exterior de Venezuela y que las autoridades estadounidenses “creen que el destino es Irán”. En mayo de este año, el gobierno iraní envió cinco tanqueros con 1,5 millones de barriles de gasolina a Venezuela, país que, a pesar de sus reservas petrolíferas, se encuentra sumido en una grave crisis energética con una producción de solo 80.000 barriles de crudo al día.

Abrams, respondiendo a preguntas de senadores, dijo que las reservas de oro en Venezuela han aumentado de precio, debido a un incremento en el valor del metal precioso y que el gobierno en disputa está intentado reabastecerlas con oro del Arco Minero.

“Están tratando de volver a llenar las reservas, en parte, a través de la actual minería en el Arco Minero”, dijo el enviado especial del Departamento de Estado ante el comité.

EE.UU. busca que aliados no reconozcan elecciones parlamentarias de diciembre

Abrams dijo ante el Comité que espera que el presidente en disputa de Venezuela no siga en el poder para final de año. “Estamos trabajando duro para que eso suceda”, expuso el funcionario.

Ante las preguntas de varios legisladores, incluyendo el demócrata Bob Menéndez, sobre las elecciones parlamentarias convocadas por el presidente en disputa, Nicolás Maduro, en diciembre, en las que un bloque de 27 partidos de la oposición ya ha anunciado que no van a participar, Abrams insistió en que EE.UU. seguirá apoyando al presidente interino Juan Guaidó.

“Juan Guaidó ocupa el puesto de presidente interino porque estaba vacío como resultado de las elecciones fraudulentas y corruptas del 2018 (…), para nosotros, nada de eso cambia con las elecciones en noviembre”, aseguró Abrams.

El diplomático calificó los comicios, en los que el gobierno buscará renovar la Asamblea Nacional, controlada por la oposición, de “fraudulentos” y aseguró que EE.UU. está en discusiones con los aliados que reconocen a Guaidó como presidente interino para que tampoco reconozcan los resultados de las elecciones en diciembre.

“No puede ser que Maduro mejore su situación queriendo llevar acabo otras elecciones fraudulentas”, dijo Abrams.

El apoyo a Guaidó, sin embargo, fue criticado por algunos legisladores. El senador republicano Rand Paul, dijo que el líder opositor era un “socialista” y preguntó a Abrams si estaba de acuerdo con “reemplazar a un socialista por otro” en Venezuela.

Por su parte, el demócrata Chris Murphy calificó la política del gobierno hacia el país suramericano de un “desastre completo” que ha permitido a Maduro pintar a Guaidó como un “chivo expiatorio” estadounidense.

Influencia extranjera

En su discurso de apertura, Abrams señaló a la influencia de Cuba, Rusia, China e Irán en Venezuela como los principales apoyos del gobierno de Maduro. El diplomático acusó al Cuba de tratar a Venezuela como una “colonia”, usando el país para abastecerse de comida y gasolina y a Rusia de proveer armas y fondos para las fuerzas militares.

Preguntado por el senador republicano Mitt Romney, Abrams respondió que, sin el apoyo de estos últimos dos países, Maduro no seguiría en el poder.

“Los aproximadamente 25.000 agentes de inteligencia cubana [en Venezuela] y el veto que Rusia tiene en el Consejo de Seguridad de la ONU son muy importantes para mantener a Maduro en el poder”, dijo el diplomático.

Abrams, sin embargo, acotó que tanto Rusia como China —país al que acusó de dar millones de dólares en préstamos a Caracas—no tienen “gran confianza” en Maduro y que están “alejándose” de Venezuela.

El senador Romney, quien continuó cuestionando a Abrams, criticó la capacidad de EE.UU. de usar la diplomacia para evitar que las dos potencias sigan apoyando al gobierno en disputa de Venezuela.

“¿Somos tan incapaces de usar un poder blando para hacer que las dos naciones, que usted sugiere no tienen un gran compromiso con Maduro, se echen para atrás?”, preguntó el republicano.