Dictadura del FSLN envía antimotines a Peñas Blancas con tal de impedir regreso de nicas

La dictadura sandinista realizo el envío ayer jueves de más policías antimotines al puesto fronterizo de Peñas Blancas, en donde un grupo de nicaragüenses impidió el paso de transporte como medida de presión para que las autoridades les dejen ingresar al país.

“Los 400 nicaragüenses provenientes de Costa Rica y Panamá varados en Peñas Blancas continúan rodeados por las fuerzas armadas del régimen de Ortega. La frontera sigue cerrada y no se le permite el ingreso a ningún vehículo”, denunció el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) en una declaración.

El organismo humanitario solicitó al régimen de Daniel Ortega “que les deje entrar de inmediato” a los nicaragüenses varados en la línea fronteriza, algunos desde el sábado pasado.

La dictadura ha explicado que solamente extiende permisos de ingresos a quienes presenten un certificado de COVID-19 negativo, no presente síntomas relacionados, y demuestren que tienen pagado su transporte desde el país de origen hasta su vivienda.

Las autoridades de Nicaragua únicamente garantizan pruebas de COVID-19 a los nicaragüenses que viajen al exterior, a un costo de 150 dólares, que equivale al 81% del salario mínimo promedio, según el Ministerio de Salud, que, tras las críticas por el cobro, eliminó la publicación de su página web.