Campesinos celebran que dictador Ortega no pudiera arrebatarles propiedades con inventos de Canal húmedo

Empresa concesionaria pierde legalmente su tiempo para haber construido el Canal Interoceánico en Nicaragua

Varias comunidades del Tule realizan la protesta 89 anticanal,que marcharon desde el Dorado dos al Dorado tres donde culmino la marcha . Rio San Juan 13 de junio del 2017 Foto LA PRENSA/Manuel Esquivel

El Movimiento Campesino de Nicaragua se encuentra de fiesta desde ayer jueves que la dictadura sandinista tiene manos libres para poner activa la cláusula del Acuerdo Marco del proyecto del canal interoceánico que señala que si sus subproyectos no son concluidos en 6 años a partir de su oficialización, en 2013, se estaría cancelando la concesión a la firma china HKND.

«Estamos contentos porque el día de hoy (ayer jueves) el chino (Wang Jing, propietario de HKND Group) sufre una derrota, porque el Gobierno hizo una ley (Acuerdo Marco) con la que pretendía despojarnos de nuestras tierras», dijo el líder del también conocido como «Movimiento Anticanal», Medardo Mairena.

De acuerdo al Acuerdo Marco, la falta de cierre financiero (conclusión) de cada uno de los subproyectos del canal en un tiempo de 72 meses es considerado un «evento mayor desestabilizante», con lo cual el Gobierno tiene la potestad de cancelar la concesión sin tener consecuencias.

Los 72 meses se cumplieron ayer, 6 años después de su activación, y no hay indicios de que al menos uno de sus subproyectos este ejecutado, a pesar que el empresario chino y el dictador nicaragüense, Daniel Ortega, prometieron que su construcción se tomaría al menos 5 años, a un costo de 50,000 millones de dólares.

El Acuerdo Marco incluso entrega un plazo de 24 horas adicionales por cada día de retraso hasta un máximo de 90 días, pero es poco probable que en ese tiempo HKND pueda construir una vía húmeda de 275,5 kilómetros de longitud, 280 metros de ancho y 33 metros de profundidad, más dos puertos, un aeropuerto, un complejo turístico, un área de libre comercio y carreteras.

“Nos queda claro que el Gobierno pretendía utilizar como testaferro al chino, para despojarnos de nuestras propiedades y quedarse con nuestras tierras, algo a lo que nosotros nos opusimos», dijo Mairena.

Los campesinos del sur de Nicaragua se oponen de manera activa a la ley creadora del canal desde su aprobación en junio de 2013, ya que gira la orden para la expropiación de sus tierras sin derecho a apelación en el momento de la concesión, que cede las tierras a HKND por 50 años más otros 50 prorrogables.