Análisis sobre el plazo del 25 de febrero del Movimiento Campesino a la Alianza Cívica

Jessika Castro – El movimiento campesino de Nicaragua dio un plazo a la Alianza Cívica a la que pertenece hasta el 25 de febrero del corriente año para que demuestren una verdadera unidad en la Coalición nacional.

En su asamblea leyeron un guion al parecer preparado por la misma AC, no propusieron nada distinto al discurso trillado del COSEP, y vemos a la dirigencia cada día más parecida a lo que tanto hemos criticado de las cupulas de estas otras organizaciones.

El hecho de que el ex ministro de educación sandinista Carlos Tünnermann nombrará como su suplente a la también sandinista admiradora de Fidel Castro y ex íntima amiga de Rosario Murillo Gioconda Belli, está demostrando que ahí hay tráfico de influencias y que la anaranjada MRS sigue ganando terreno para controlar por completo a la oposición fabricada y nombrada por la misma mafia sandinista que gobierna con plomo.

¿En qué están pensando los campesinos al permanecer en esa alianza que no escucha las demandas ciudadanas y los menosprecia por no ser de renombre ni ser de los intelectuales elitistas, que creen que somos un pueblo anarquico al que no se le debe dejar la cuerda floja?

¡El claro ejemplo de por qué la oposición no debe ser blandengues ni del mismo corte comunista de los dictadores, esta en Venezuela donde el interino Juan Guaido a dicho que Cuba tiene mucho que ofrecer para propiciar la transición!

¿Perdón? ¿No es Cuba la mayor responsable de las dictaduras venezolana y nicaragüense con sus espías disfrazados de médicos y sus militares torturadores en las cárceles, que además reprimieron las manifestaciones matando sin asco a civiles indefensos?

¿Los campesinos van a representar la lucha del pueblo o seguirán haciéndole el juego a la dictadura?

¿Esperaremos qué la última pieza del rompecabezas comunista calce para decir nos engañaron?