Pescador culmina con su existencia por supuestos problemas pasionales en Chinandega

El pescador no pudo resisitir el dolor amoroso.

Un ciudadano de apellido Muñoz, de algunos 40 años, decide terminar con su existencia  través de la asfixia mecánica en un lugar solitario de la comunidad San Isidro de La Bolsa, en Chinandega.

Reportes locales informaron que Muñoz se dedicaba a pescar y que desde hace diez años vivía en La Unión, El Salvador, con su pareja, pero hace poco vuelve a Nicaragua.

Se afirma que Muñoz estaba atormentado por supuestos problemas pasionales que finalmente lo llevan a terminar con su vida.

El cuerpo sin vida fue trasladado a su casa situada en la misma comunidad en donde dejó a dos niños en la orfandad.

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