Sonia Castro titular del Minsa “se lava las manos” de la brutal represión sandinista

Castro sería una de las sancionadas por los EEUU en los próximos días

La ministra de Salud (Minsa) Sonia Castro, se quiere simplemente “lavar las manos” al negar de manera sofocada que ella fue quien dio la orden que no se brindara atención médica a los que protestaron contra el dictador Daniel Ortega.

De manera sorprendente Castro, quien sería sancionada por el Congreso estadounidense por estar involucrada en actos de corrupción y violaciones a los derechos humanos, dio una entrevista a un canal de televisión local donde hizo el intento de desvincularse de las negligencias médicas y la utilización del sistema de salud como instrumento para reforzar la represión.

Según la funcionaria “ha habido una gran manipulación” sobre el tema de la atención médica y “una vez más nosotros debemos decir que nunca fue una orden administrativa, gerencial, es más a ningún director han señalado en particular que haya dado la orden”.

Los EEUU ha lanzado fuertes amenazas a través de la Ley Global Magnitsky de sancionar a más funcionarios corruptos del régimen sandinista que han robado miles de millones de córdobas del erario público.

Tanto la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) como el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) y otras organizaciones internacionales, tienen en sus archivos gran cantidad de pruebas que culpan a Castro de haber girado la tenebrosa orden en los centros médicos.

Además, aseguró que durante los días más intensos de las protestas el Ministerio de Salud (Minsa) brindó atención a entre 2,000 y 2,600 personas “sin distinción de clase, sexo, religión o creencia”.

Sobre los despidos masivos en los hospitales y centros de salud, la ministra argumentó que eso “es un tema constante en nosotros (el Minsa)”, pero segundos después se contradijo totalmente al señalar que tomó “medidas disciplinarias no sólo a médicos sino enfermeras, personal de limpieza debo reconocer que hay una fallas internas”.

La funcionaria además se refirió a un caso puntual en la ciudad de León: “Lo voy a decir específicamente, en Radio Darío (una señora) puso una denuncia, que llegó a la emergencia (del hospital de León) y el médico le dijo que no podía atenderla porque no portaba un carnet. Nosotros nos dimos cuenta a través de Radio Darío, porque esa denuncia fue clara, fue el doctor tal de la emergencia, se le hizo su proceso y se despidió porque él está violando el derecho constitucional de todos los nicaragüenses”. Radio Darío fue destruida por completo por los operadores sandinistas.

Sin embargo, los despidos en el Hospital Escuela Oscar Danilo Rosales Argüello (Heodra), en la ciudad de León, fueron masivos y en las cartas de despido de los médicos ni siquiera se especifican las razones por las que los echaron. Los médicos que fueron despedidos de ese hospital denunciaron públicamente a la directora del Heodra, Judith Lejarza y a la ministra Sonia Castro de haberlos echado por no haber acatado la orden de no atender a los manifestantes, detalla el diario La Prensa.