SIP realiza su condena al atentado contra canal de Costa Rica

Las autoridades deben investigar todas las pistas de este inusual acto en Costa Rica para descartar y evitar que se genere en el país una tendencia violenta contra la libertad de prensa

Miami – La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó el atentado contra la televisora Teletica, un hecho de violencia inusual en Costa Rica, e instó a las autoridades a investigar el hecho con prontitud, dar a conocer los móviles y, así, garantizar el respeto a la libertad de prensa y el ejercicio periodístico.

La presidenta de la SIP, María Elvira Domínguez, directora del diario colombiano El País, condenó el ataque e instó a las autoridades a “indagar con profundidad y urgencia para determinar el motivo del atentado, un acto de suma gravedad en un país donde los periodistas y medios no suelen experimentar hechos de violencia”.

Un explosivo fue detonado el 27 de julio alrededor de las 11:30 de la noche que dañó una de las ventanas del edificio de la televisora. No se registraron heridos. Según las autoridades judiciales, tres sujetos fueron captados en video cuando colocaban el artefacto en un poste del alumbrado eléctrico a unos cinco metros de Teletica.

Por su parte, el presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información, Roberto Rock, director del portal mexicano de noticias La Silla Rota, pidió a las autoridades investigar los hechos y determinar si el atentado podría haber sido en represalias contra el periodista nicaragüense en el exilio, Carlos Fernando Chamorro, quien produce en Teletica su programa Esta Noche y Esta Semana difundido en YouTube y otras redes sociales, tal lo sugirió la organización Amnistía Internacional.

Chamorro está exiliado desde enero pasado en Costa Rica, luego que la policía orteguista allanara y destruyera sus oficinas en Managua.

Domínguez y Rock, coincidieron que independientemente de la hipótesis que centra el atentado en un hecho contra Chamorro, las autoridades deben investigar todas las pistas de este inusual acto en Costa Rica para descartar y evitar que se genere en el país una tendencia violenta contra la libertad de prensa.