Secretario OEA llama al gobierno sandinista asumir responsabilidad de crímenes de lesa humanidad

Presentes en la OEA afirman que la dictadura sandinista está en una fase de negar todo acto criminal contra los ciudadanos desarmados

Ante el Consejo Permanente de la OEA reunido ayer jueves para evaluar denuncias de violaciones a los derechos humanos en Nicaragua, el secretario general Luis Almagro dijo que ante la situación que se presenta en el país centroamericano, “nos vemos obligados a pensar en la aplicación de la Carta Democrática Interamericana”.

La CIDH también denunció que se han cometido crímenes de lesa humanidad y recomendó aplicar el documento que contiene la columna vertebral de los valores que impulsa la OEA para proteger las democracias en la región. A esta recomendación también se unió Estados Unidos, a través de su embajador en la OEA, Carlos Trujillo.

La última vez que se invocó fue durante el gobierno de Enrique Bolaños, en 2004, cuando el actual presidente Daniel Ortega era un político opositor.

Al respecto, el representante de Nicaragua, Luis Ezequiel Alvarado, dijo que lamentaba las intervenciones gerencistas de una serie de países que estaban alineados con Estados Unidos. Rechazó la posición expresada por Almagro, a quien señaló que “además de extralimitarse, agrede los prototipos y principios que está obligado a defender. Por lo tanto, estas declaraciones lo descalifican de ser secretario de la OEA, cargo al cual debe renunciar”.

Ezequiel Alvarado llamó al resto de países, un “ministerio de colonia”. Afirmó que la carta es clara en cuanto a la defensa de la ciudadanía, pero ninguna de sus disposiciones le permite ingerir en la soberanía, en este caso, nicaragüense.

Por su parte, Almagro agregó que “es una pena que uno de los últimos representes de la izquierda latinoamericana haya elegido el camino de la represión”. Dijo que los nicaragüenses han sido despojados de todos los medios de denuncia y justicia y que hay un error de comprensión grave y simple negación de los hechos por parte del gobierno.

“Asuman su responsabilidad, sean dignos; han perdido la credibilidad en la comunidad internacional; no pierdan la dignidad revolucionaria que alguna vez tuvieron (…) No se escuden en discursos infantiles que los desacreditan a ustedes mismos”, señaló.

También afirmó que de continuar presentándose los delitos de lesa humanidad, los ejecutores serán detenidos y juzgados por dichos crímenes.