Ortega prefiere evitar hablar de las sanciones de EEUU a su dictadura

No hizo ninguna referencia al fallido megaproyecto del Canal Interoceánico y más bien se dedica a amenazar y amenazas, pero a decir que todo estará bien, sin decir de cómo lo hará

El dictador Daniel Ortega en un discurso ayer domingo manifestó que no cederá ante las sanciones de Estados Unidos y Canadá, e hizo duras amenazas a la oposición a la que culpó de “traer” a los “yanquis” a Nicaragua.

Siempre siguiendo con su tradicional discurso sobre temas históricos y héroes nacionales, Ortega realizó una clara amenaza en contra de los opositores y advirtió a Estados Unidos de que “vencerá” ante las presiones, aunque las palabras de Ortega no tuvieron un mensaje profundo entre los presentes.

Trajo a la memoria la batalla en donde falleció el General Benjamín Zeledón, en octubre de 1912 en La Barranca, Masaya, asegurando, que “al igual que Sandino dijo ‘ni me vendo ni rindo’ y cayó combatiendo Zeledón frente a los invasores y frente a los vende patrias”, aunque el expresidente Enrique Bolaños, en su biblioteca recuerda que el mismo Sandino había pedido apoyo a los EEUU para resolver problemas internos.

Agregó que “los traidores y vende patrias son los que trajeron a William Walker y a los yanquis que se quisieron adueñar de Nicaragua”, aunque históricamente no se ha visto que los EEUU se hayan adueñado de algún país.

Estas referencias a los opositores que han solicitado el apoyo de Estados Unidos y la comunidad internacional son evidentes. “Esos traidores y vende patrias se rindieron ante el invasor y los invitaron más bien a ocupar Nicaragua”, dijo Ortega.

De nuevo, volvió a usar el apellido de Sandino para enviar un mensaje a Estados Unidos y a la oposición que se le levantó desde el año pasado.

En un discurso, apenas escuchado por pocos miembros de la juventud sandinista, trató de proyectarles fortaleza, Ortega trató de comparar su lucha actual con la de Sandino indicando que el héroe nacional levantó la soberanía “que estaba enlodada por los traidores y por los vende patrias” agregando que esta “fue la guerra más larga que tuvo Nicaragua” pero que “al final las tropas tuvieron que retirarse porque no pudieron que Sandino se le rindiera”.

Ortega jamás mencionó que prácticamente había cedido la mitad de Nicaragua a los chinos para el supuesto megaproyecto canalero que nunca fue.