Monseñor Abelardo Mata: Ortega si no puede destruir a oponente ataca a familia del mismo y a quienes le rodean

En entrevista con el Diario Las Américas el Monseñor Abelardo Mata dice que el dictador Ortega ataca a familiares y entorno de sus oponentes cuando a su opositor no le puede hacer nada

Fue entrevistado por el medio informativo Diario Las Américas el Monseñor Juan Abelardo Mata, secretario de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) y obispo de Estelí, quien es otro de los habitantes de este país centroamericano que ha sido víctima de atentados contra el, como cuando le dispararon al vehículo donde iba, es constantemente amenazado de muerte además sufre espionaje por ser un fervor defensor de los derechos humanos.

En entrevista con DIARIO LAS AMÉRICAS se refiere a la actual situación en Nicaragua.

¿Cree hay voluntad del régimen de llegar a un acuerdo para superar la crisis en Nicaragua?

No hay voluntad de llegar a un acuerdo por el bien de la nación. Entienden por pueblo nada más a su grupito que los apoya, mientras que el pueblo en general esta en contra de este régimen y pidiendo que las elecciones se anticipen.

Pienso que si dejamos de hacer presión no llegaremos a la meta que se persigue. Sería lastimosamente llegar a una guerra civil hacia donde parece que el gobierno tiene la intención de llegar a través de una confrontación armada. Sería postergar ese problema y 20 o 30 años más; estar volviendo a escribir la misma historia porque el que toma el poder por las armas termina envenenado.

¿No ve posibilidades en el diálogo entre el régimen y la Alianza Cívica?

No lo veo, ni fruto alguno en forma inmediata, por eso pedimos a la virgen santísima patrona y Reyna de Nicaragua, que nos ayude a encontrar (una salida), que toque los corazones de está gente para que en verdad miren por la patria y no por sus intereses personales.

¿Por qué cree que Nicaragua ha llegado a la actual situación?

Por la indiferencia política en que se ha vivido y se ha pensado siempre que es algo sucio, algo cochino y que solamente cierta gente sin honestidad es la que se involucra. Esta falta concepción del quehacer político en la República nos ha llevado hasta esto.

¿Cree que Daniel Ortega teme a las sanciones de EEUU y a las posibles sanciones de la Unión Europea?

Creo sí, por algo él ha mandado a sus ‘suavizadores’ ante los órganos decisorios y por algo también él trata de manejar una imagen a nivel internacional de diálogo cuando en verdad no está dialogando porque aquí más bien se está ganando tiempo para llegar hasta las fechas (de las elecciones en 2021) y robusteciéndose para poder volver lanzarse a las candidaturas y retomar el poder.

Daniel Ortega y Rosario Murillo se preparan para postularse en 2021, ya circulan afiches de campaña de ambos.

Así es, y tememos que tenga éxito.

¿Por qué?

Porque los que se llaman partidos demócratas no están organizados, no forjan un solo as de voluntades, siguen manejando sus criterios de los 80 y 90, diciendo yo soy el mejor, tengo el mejor tendido electoral, la mejor casilla es esta, y mientras estén con esas actitudes no vamos a llegar lejos y el pueblo mismo se va desanimando.

¿Esa actitud favorece a Ortega?

Naturalmente. Lo favorece enormemente, si él ha logrado medrar es por la división interna de los políticos (de oposición), también la división interna de la misma Contra y comprando muchas conciencias, y la división que a nivel de iglesia ha querido imponernos y a nivel de religión también. Nosotros como Conferencia Episcopal no quisimos participar en esta payasada de la segunda ronda del diálogo, ellos (el régimen) por presión de la Alianza (Cívica) cedieron a que ingresaran tres obispos, y (el gobierno) mencionó expresamente a quienes no querían, pero a su vez propusieron a tres pastores protestantes, el fin es dividir y causar confusión. En la Conferencia Episcopal dijimos que ninguno de nosotros está en un proceso de comercio.

¿Muchos han hecho una comparación entre la dictadura de Somoza y la sandinista, cree que existe similitud?

En modo alguno. El dictador somocista miraba al enemigo en la individualidad, lo atacaba y trataba de restringirlo a los líderes en las ciudades y a la guerrilla; mientras que esta gente no, ataca a la familia. Si no puede atacar al que está oponiéndosele ataca al entorno (del opositor) y eso es un delito de lesa humanidad.