Más de 1 millón de nicas tienen la cédula vencida y sandinistas no quieren prorrogar documento

Más de un millón de ciudadanos, a quienes se les vencieron las cédulas de identidad el pasado 30 de abril “están atravesando una especie de muerte civil, están prácticamente secuestrados dentro de su propio país al no poder salir de Nicaragua”, afirmó el diputado del PLC, Maximino Rodríguez.

“Más de un millón de nicaragüenses no se pueden casar, no pueden hacer ningún tipo de transacción ya sea bancaria o de otro tipo, no se puede tramitar un pasaporte o una licencia de conducir, no puede salir del país, los nicaragüenses están como rehenes en su propio país, además inhibidos de todos sus derechos civiles y políticos”, expresó el legislador.

El diputado liberal dijo que su bancada realizó la presentación en el mes de abril pasado ante la junta directiva de la Asamblea Nacional una iniciativa de ley para postergar hasta por un año más la vigencia de las cédulas vencidas, pero la directiva sandinista del Poder Legislativo no le ha dado ninguna validez a la iniciativa y la engavetó, mientras miles de nicaragüenses no tienen los C$300 para renovar su cédula o tramitar la nueva.

“La junta directiva hay la tiene guardada no le da todo el proceso de trámite para la formación de la ley. Creemos que cobrar 300 córdobas es un cobro arbitrario que no está contemplado en la ley. Es un cobro meramente administrativo del Consejo Supremo Electoral (CSE)”, agregó.

“La Constitución Política de Nicaragua establece que la Asamblea Nacional es la única facultada para crear cualquier tipo de tributos o aportaciones, máxime cuando estamos en una situación de crisis económica”, agregó Rodríguez, quien llamó a la directiva del parlamento a darle trámite de urgencia a la iniciativa de ley que fue introduida por la bancada de legisladores del PLC.

El diputado reiteró que “el cobro de C$300 lesionan los bolsillos de los sectores de menos recursos. En estos momentos la economía familiar y principalmente los sectores más pobres están bien golpeados”.

“La junta directiva de la Asamblea Nacional debe dejar de lado las cuestiones políticas e ideológicas y aportar a resolver esta situación, a fin de ayudarles a todas y a todos los nicaragüenses, a este elevado segmento de la población que tienen la cédula vencida y que no pueden realizar ninguna diligencia”, indicó el diputado.