Frente Amplio por la Democracia rechaza expulsión de la delegación del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU

El Frente Amplio por la Democracia (FAD) se ha pronunciado sobre la expulsión del gobierno de Daniel Ortega a los representante de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

A continuación el pronunciamiento…

Ante la grosera y abrupta expulsión que ha hecho Daniel Ortega, de la delegación del Alto Comisionado de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, el FAD, expresa:

1.    Nuestro categórico rechazo y condena a este nuevo acto de irresponsabilidad con Nicaragua y de soberbia, frente a la instancia internacional de la mayor importancia y prestigio en el tema de DDHH.

2.    Nuestro total respaldo y reconocimiento al trabajo que han realizado, acompañando al pueblo de Nicaragua en la investigación y denuncia de la situación de violaciones a los Derechos Humanos durante esta crisis, recogido en el informe presentado.

3.    Denunciamos que la dictadura de Ortega insiste en mantener el camino de la violencia y la confrontación, no solo dentro del país, sino con todos los países del mundo, sin medir lo que significa el aislamiento total de su gobierno y por su causa, del mismo país.

4.    Advertimos que, con esta expulsión, Ortega manda un mensaje claro de mantener su voluntad, de irrespetar los acuerdos internacionales que el Estado nicaragüense ha suscrito, y con los que tiene compromisos de estado.

5.    Advertimos que la ruptura de Ortega con el sistema de protección universal de los derechos humanos, evidencia una vez más que su gobierno es una amenaza a la paz y a la seguridad mundial, al tratar de excluir a Nicaragua de un sistema basado en el reconocimiento de la dignidad de los seres humanos.

6.    Nos preocupa de manera particular el rechazo de las recomendaciones de un organismo de Naciones Unidas, porque entre otros, implica el desconocimiento de las responsabilidades derivadas de la Carta de Naciones Unidas, que tienen carácter de obligatoriedad para todos los estados signatarios de la misma.

Responsabilizamos al gobierno de Ortega por las consecuencias que pueden emanar en los próximos días de las reuniones del Consejo de Seguridad y de la Asamblea General de Naciones Unidas. 

Reafirmamos nuestro firme compromiso de continuar movilizados pacíficamente hasta lograr la salida del régimen y una Nicaragua con justicia y democracia.