Dos opositores del régimen sandinista fueron llevados a los juzgados de Masaya

Ciudad de Masaya. El régimen sandinista ha vuelto a llevar a juicio a manifestantes y opositores acusándolos de cometer presuntas actividades de protesta como lanzar bombas de mecate en las calles de esta ciudad. Reventar pólvora en Masaya suena como algo de todos los días, aunque para la policía es ahora otro campo para la criminalización.

Al Juzgado de Distrito Penal de Audiencia de Masaya fue llevado el pasado domingo, 16 de junio, Gabriel Ramírez Somarriba, acusado por la Fiscalía de cometer los delitos de fabricación, tráfico, tenencia y uso de armas restringidas, sustancias o artefactos explosivos y por el delito de lesiones psicológicas leves.
Ramírez de 39 años fue capturado el pasado jueves 13 de junio en horas de la tarde por las fuerzas especiales de la Policía acusado de ser el supuesto autor de las detonaciones de las “bombas de contacto” en el barrio San Jerónimo donde él habita.

Según la acusación, Gabriel Ramírez, en compañía de Franklin Javier Caldera Navarrete, se dirigieron a un sitio ubicado de la Iglesia San Jerónimo una cuadra y media al norte, a las 11:30 de la noche (del 13 de junio).

Franklin haría la labor de vigilancia de las patrullas policiales, mientras Gabriel tiraba las bombas artesanales al tiempo que gritaba ¡Viva Nicaragua libre!, según la acusación policial.

La explosión, según los agentes del régimen, habrían causado daño a la vivienda de Marcia Prado Meléndez, quien además habría sufrido de lesiones psíquicas y requiere un urgente tratamiento terapéutico.

La titular del Juzgado de Distrito Penal de Audiencia dictó prisión preventiva para Gabriel Ramírez y programó la audiencia inicial para el próximo 25 de junio. En cuanto al acusado Franklin Caldera, 42 años, el fiscal Auxiliar del departamento de Masaya, Ismael Mayorga, solicitó orden de captura, detención y allanamiento de su casa.

Reporte del periodista de Trinchera de la Noticia, Elvin Daniel Martínez