Dictadura sandinista ordena a que remesas que ingresen a Nicaragua sean reportadas a la UAF

Más control de la dictadura sandinista a los ciudadanos nicaragüenses

Las remesas familiares que obtengan los nicaragüenses desde los 500 dólares tendrán que ser reportadas a la Unidad de Análisis Financiero (UAF), informa una disposición de la dictadura de Daniel Ortega publicada en el Diario Oficial, La Gaceta.

De acuerdo a la orden presidencial, las instituciones financieras o no financieras que brindan el servicio de captación de remesas tendrán que detallar el nombre del emisor y beneficiario de la misma, ya sean ciudadanos naturales o jurídicos, cuando la cantidad sea igual o mayor a los 500 dólares en una operación, según el documento, aprobado el pasado martes.

La medida es efectiva si el beneficiario esta en territorio nacional o fuera de él, según el documento.

Nicaragua ha recibido 1.501,2 millones de dólares en remesas familiares en 2018, un 11,4 % del producto interno bruto (PIB), según datos oficiales.

En 2018, la economía de los EEUU sigue figurando como el principal emisor de remesas hacia Nicaragua, representando el 55 % del total de remesas que ingresaron al país, seguido por Costa Rica (19,7 %), España (11,2 %) y Panamá (5,2 %), según cifras del Banco Central.

Alrededor del 20 % del total de la población nicaragüense, estimado en 6,4 millones de habitantes, vive en el extranjero, sobretodo en Estados Unidos y Costa Rica, y se estima que la mitad de estos lo hacen indocumentados.

Asimismo, el Ejecutivo gira la orden a las entidades que brindan el servicio de transferencias de fondos a detallar a la UAF el nombre del emisor y receptor de ese tipo de operaciones con cifras a partir de 5.000 dólares, sean estas transferencias nacionales o internacionales.

Además, obliga a reportar a la UAF las compraventas de bienes inmuebles valoradas en 100.000 dólares, pagos de premios en casinos a partir de 1.000 dólares, compraventas de vehículos nuevos y usados entre 10.000 y 5.000 dólares, respectivamente.

“Las casas de empeño deberán enviar a la UAF el reporte de cada venta que realicen a nivel nacional e internacional, de los artículos que no fueron pagados por sus propietarios, cuando estas alcancen en un mes de forma individual o fraccionada, un monto igual o superior a los 3.000 dólares”, señala otro punto de la normativa.

También se incluyen controles a las ganancias que generan las máquinas tragamonedas y mesas de juego de azar y otros juegos de pago que se oferten en establecimientos comerciales “de manera que pueda determinarse su flujo de efectivo diario”.

Qué opinas...

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *