Alianza Cívica en riesgo de perder confianza pública si vuelve a negociar con dictadura sandinista

Rafael Solís alerta que el juego de la dictadura sandinista incluye hacer quedar mal a la Alianza Cívica a nivel internacional y nacional si se sienta a negociar con régimen cuando ningún reo político ha sido liberado

Para el exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia, disidente sandinista y exiliado Rafael Solís, un verdadero dilema sería el retorno de la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD) a la mesa de negociaciones con los representantes de la dictadura de los Ortega Murillo, pues los presos políticos no han sido puestos en libertad.

“La Alianza no debe regresar al Diálogo Nacional hasta tanto no se de la libertad total de todos los presos políticos, al margen que se den intercambios informales sobre las figuras legales que se están usando o se van a usar, sobre las listas y los números donde hay muchas discrepancias”, dijo Solís a través de una carta publicada ayer jueves. Además sostiene que “se suicida políticamente porque va a permitir que una gran cantidad de presos políticos continúen en prisión”.

La Alianza Cívica puso como condición el martes pasado el regreso a las negociaciones hasta que el régimen “dé pruebas contundentes” de que cumplirá los acuerdos. Para ir mas allá de este impasse, los testigos de las negociaciones hicieron la presentación de un propuesta de implementación de los acuerdos, cuyo contenido todavía no ha sido revelado.

Para Solís, la fecha límite para la liberación de todos los presos políticos tendría que ser el próximo 5 de mayo (aunque en la realidad hay un plazo en el mes de junio), para alcanzar con el plan que se firmó con el régimen sandinista para la liberación en marzo pasado, donde el Comité Internacional de la Cruz Roja da seguimiento al proceso.

El exmagistrado indica que, según “opiniones de funcionarios de los Poderes Ejecutivos, Legislativos, y del propio Poder Judicial”, hay una lista con unos 100 presos políticos, que el régimen orteguista considera que son presos comunes “y que bajo ninguna circunstancia van a dejar libres, argumentando que se trata de delitos comunes, lo cual confirma la tesis que lo que quiere el Gobierno es ganar más tiempo para evitar más sanciones”.

El régimen sanguinaria sandinista, durante las negociaciones con la Alianza Cívica, ha excarcelado a 230 presos políticos, de estos se desconocen su condición legal, ya que las autoridades del Ministerio de Gobernación (Migob) no les brinda noticia sobre ellos, ni a sus familiares.

Por su constante violación a los derechos humanos, Daniel Ortega, Rosario Murillo y sus funcionarios próximos han sido sancionados por Estados Unidos. El régimen pretende en la mesa de negociación que la Alianza Cívica llame a la comunidad internacional a desistir de las sanciones contra ellos.

El ex mano derecha de Ortega, Solís, agrega en su misiva que el régimen busca en un futuro busca como hacer caer a la Alianza Cívica como si no tiene voluntad política en las negociaciones, lo que provocaría que no salgan “todos los presos políticos” y de esta manera estancar las negociaciones nuevamente para evitar abordar los otros temas de importancia.

Aunque Solís, felicita la decisión de la Alianza Cívica de suspender las negociaciones por el incumplimiento del régimen de los acuerdos alcanzados, comparte la opinión de que la mesa de negociación debería “concluir en definitiva”.

“Algunos por ingenuidad y otros por ignorancia me criticaron cuando yo dije en uno de mis escritos que los principales puntos de ese acuerdo debían hacerse leyes y decretos para que tuvieran mayor fuerza legal y me mandaron a callar creyendo que con la firma del Gobierno era suficiente para el cumplimiento de ese Acuerdo”, dijo Solís en referencia al segundo punto de un acuerdo sobre la restitución de los derechos, garantías y libertades ciudadanas.

Ese acuerdo lo incumplió el régimen sandinista a sólo un día después de firmado, cuando la Policía Orteguista (PO) reprimió a los manifestantes el pasado 30 de marzo que participaron en la sentada nacional, una convocatoria de manifestación hecha por la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB). Tres personas resultaron heridas de bala luego de que un paramilitar dispara contra ellos en el parqueo de Metrocentro, a pesar de que la Policía se encontraba en el lugar.