+750 mil euros habría logrado red de blancas en España dirigida por nicaragüenses

La Guardia Civil ejecutó el desmantelamiento ayer miércoles en España de una red que la integraban cuatro mujeres, dos hermanas, y tres varones de origen nicaragüense, de una misma familia de entre 19 y 41 años. El grupo tenía contratadas a personas desde Nicaragua para obligarlos a cuidar ancianos en España, con enfermedades graves o algún tipo de dependencia.

De acuerdo a las autoridades españoles, los familiares directos del grupo criminal que viven en Nicaragua buscaban a las víctimas en ese país, principalmente mujeres jóvenes y sin estudios, con hijos a su cargo y con riesgo de exclusión social. Les prometían un trabajo digno y bien remunerado en España. Si aceptaban, les daban el billete de avión y les entregaban 1,000 euros en efectivo para justificar la estancia inicial en España, con visa de turista limitada a 90 días.

Una vez estando en España, las víctimas se ponían en contacto con un miembro de la misma red que los trasladaba a las viviendas de Logroño, Alfaro y Huesca. Seguidamente, les quitaban el pasaporte y el dinero entregado advirtiéndoles de estaban con una gran deuda con la organización de 6,000 euros y que tenía que ser pagada en un corto plazo.

La jefa del grupo criminal les usurpaba la identidad a las víctimas para poner anuncios en Internet y redes sociales. Cuando alcanzaba el trato con los demandantes de los servicios, enviaba a las víctimas para llevarlos a cabo, no sin antes realizarles nuevas amenazas. Les decían de las consecuencias a las que se enfrentarían sus familiares en Nicaragua, si denunciaban los hechos.

A terminar el mes, las víctimas entregaban a la organización el 85 por ciento del dinero como pago de la deuda contraída, terminando solo con el resto para poder subsistir en España.

Cuando descansaban o se quedaban sin trabajo, la organización los alojaba en sus viviendas y les cobraban por todos los servicios. En caso de no poder entregarlos les prestaban dinero a un 20 por ciento de intereses, lo que suponía que la «deuda» no disminuyese sino todo lo contrario, se convertía en una cifra astronómica casi imposible de superar, quedando las víctimas más comprometidas con la organización.

Organización se lucra con +750 mil euros

La Guardia Civil pudo identificar a un total de cincuenta mujeres que fueron víctimas de esclavitud desde 2016 de esta organización, con las que habrían obtenido unos beneficios económicos arriba de los 750,000 euros.

Además, la red obtenía productos básicos de primera necesidad de diferentes organizaciones de ayuda humanitaria, sin embargo, la responsable del grupo se los vendía a sus víctimas a precios muy elevados llegándoles a cobrar por un comprimido de paracetamol entre 20 y 30 euros, incrementando así sus beneficios.

Un grupo de víctimas fueron interceptadas en el aeropuerto de Madrid y las llevaron a Logroño. La Guardia les informó de sus derechos como víctimas de trata, poniéndoles a su disposición todos los recursos asistenciales para garantizarles un alojamiento conveniente y seguro, ayuda material, asistencia psicológica, asistencia médica y asesoramiento jurídico.